"i’m not trying to shed my skin. i’m trying to be a new version of the person i’ve been my whole life."

Can I have this dance? [Adina]

paradisewithleon:

Sentí como el calor se apoderaba de mis mejillas y la vergüenza comenzaba a recorrer mi organismo entero. Cualquier persona podría confundirme con un Segregari si me viera en ese estado, pero simplemente me sentía inhibido. Trate de mantener contacto visual por unos segundos, pero su mirada azul provoco nuevamente que sintiera una pequeña ansiedad de arrancar mi labio inferior con los dientes…en cambio, lo relamí, mientras acariciaba involuntariamente con la punta de mis dedos su cintura.— Estas muy bonita esta noche…—Musité cerca de su oído mientras no trasladaba en la pista de baile de un lado hacia otro. —Lo que es más… eres muy bonita…no hace falta tacos o las mejores prendas.—Agregué mientras desviaba mi vista hacia uno de mis costados y disfrutaba de la suave melodía de la música sobre nuestra conversación.

Las mejillas de la chica se encontraban de un color carmesí furioso, y la rubia podía sentirlo. Y cómo no, aquel apuesto muchacho andaba diciéndole cosas bonitas en el oído y la chica no podía evitar derretirse internamente—. Oh, no creo que sea para tanto, pero gracias —habló con un hilo de voz, para luego correr la mirada; ésta vez era ella la inhibida —. Tú también te ves muy bien —agregó avergonzada, apoyando su cabeza en el pecho del chico. Mordisqueó sus labios y cerró los ojos, dejándose llevar por la música. Prefería pasar así toda la noche, antes que hablar. Y no era porque sentía rechazo hacia él, en realidad era todo lo contrario, pero se sentía demasiada sensible, incluso más de lo normal, y lo menos que quería hacer era decir alguna estupidez sentimental. 

a-azim:

Bien — se encogió de un hombro. Sonrió amablemente antes de dar un sorbo a su copa, miró a su alrededor pero la mirada volvió a la rubia — Azim. — respondió — Mucho gusto, Adina. 

image

—Igualmente, Azim. Y dime, ¿de dónde eres? —preguntó, refiriéndose al distrito. Su mirada pasó entre toda la gente, observando rostros que nunca había visto en su vida, para luego volverla al muchacho. 

Can I have this dance? [Adina]

paradisewithleon:

Deje escapar una sonrisa con algo de nerviosismo al escuchar los anuncios de la presidente frente a todos los jóvenes del banquete y sentí como de a poco mi estomago comenzaba a reaccionar. Acomodé los botones de mi saco solo para asegurarme que se encontraban de la forma más adecuada y deje escapar un pequeño suspiro mientras avanzaba entre la multitud para encontrar la cabellera rubia. Le lancé una pequeña sonrisa cómplice mientras ofrecía una de mis manos para comenzar a bailar. — ¿Le gustaría practicar el protocolo conmigo? —Musité mientras dejaba escapar una ladina sonrisa de la comisura de mis labios mientras tomaba delicadamente su mano, aferrándola a mi brazo.—Al menos tus lecciones me servirán para saber cómo tratar a una señorita ¿verdad?  —Agregué en un pequeño tono burloso mientras ubicaba una de mis manos en su cintura, siendo completamente cuidadoso en todo momento como si tuviera miedo de que se rompiese en mis brazos.

El estómago de la rubia estaba, literalmente, dando vueltas. Si antes estaba nerviosa, ahora sentía que iba a vomitar. Y no estaba de broma. Apretó los labios y luego de terminar su copa de champaña de un trago, se movió entre la multitud, buscando con la mirada a su “alma gemela”. Pudo divisar al muchacho, quien parecía estar buscándola también, y una sonrisa nerviosa escapó de sus labios. Tomó su mano delicadamente y se acercó a él—. Sería un placer —respondió, aferrándose de su brazo—. Bueno, creo que de todas formas tú sabes cómo tratar a una señorita de forma natural, así que no tienes de qué preocuparte —habló, soltando unas pequeñas risas, y ubicando una de sus manos en el hombro del chico—. Tienes suerte de que no me puse tacones altos, porque si no ahora estaría mirándote desde arriba —susurró con aire bromista, pues la rubia era realmente alta y sobre todo si estaba con tacones. Su mente estaba hecha un revuelto de pensamientos, sin embargo, decidió perderse en los ojos del muchacho, bailar suavemente al ritmo del vals, y por primera vez en la noche, relajarse.

x-ekaitza:

No llevaba demasiado tiempo en aquel lugar, pero habían demasiados cuerpos juntos, por lo que no tardó en sentir calor, así que se deshizo de su chaqueta, de cuero, sí, porque no le importaba sentirse fuera del lugar, pero aquella le daba algo más de seguridad, y esta definitivamente le hacía falta en ese momento. Con ella en el brazo, se dirigió a donde se encontraban las bebidas alcohólicas, y trató de encontrar una que no fuese tan liviana, llevándola entonces a su boca. Iba ya por la mitad, cuando se dio cuenta de que alguien se acercaba a ella —Antes de que preguntes, no, no sé a qué horas dirán las parejas y no, no voy a compartirte —espetó. Era increíble la cantidad de veces que ya había recibido esa pregunta.

image

—De hecho, solo venía por una de éstas —respondió, mostrando una copa de champaña que acababa de tomar de la mesa. Se quedó a su lado tomando en silencio, no quería molestarla ni causarle problemas, pues su instinto le decía que era una akili, y que no se veía de muy buen humor—. Soy Adina, por cierto —se presentó, mirándole de reojo—. 

heyxkaden:

Am… no lo sé, tal vez es porque este lugar está lleno de cerdos con el cerebro más pequeño que el de una hormiga.dijo, refiriendose a los mayores de cada distrito y los funcionarios de gobierno. O porque simplemente me gusta molestar a los antisociales. se inclinó hacia ella y alzó las cejas, riendo. Bien, Adina. Soy Kaden y esta champaña está deliciosa. comentó con los ojos brillantes y tomando otra copa de una de las bandejas del mesero que pasó por su lado.

image

Al oír su respuesta, alzó las cejas sorprendida—. Vaya, esa es una opinión fuerte. Debo suponer entonces que eres un akili, ¿verdad? —se atrevió a preguntar, para luego dar otro trago a su bebida—. No soy antisocial, si es eso lo que insinúas. Y en todo caso, sería asocial, no antisocial —corrigió, con una sonrisa divertida asomando en sus labios—. Un gusto, supongo. ¿Cuántas copas de champaña ya te has tomado, Kaden? —cuestionó con curiosidad, observando las vacías que tenía en la otra mano.

a-azim:

¿Tardará mucho? — volvió a preguntar, no sabía si era su forma de manejar los nervios ante la espera, pero tenía hambre. Miró el contenido de su vaso memorizando el nombre. — Champaña, los camareros las ofrecen en sus charolas todo el rato — informó al tiempo que llamaba a uno de aquellos con un movimiento de la mano.

image

Soltó un suspiro, encogiéndose de hombros nuevamente—. No tengo idea —respondió finalmente. No entendía porqué tanto apuro con la comida, pues ahora lo menos que quería la rubia era comer—. Oh… Bueno, está bien —aceptó la bebida, para luego tomar una copa de la charola del camarero que ya se encontraba a su lado—. Soy Adina, por cierto. ¿Tú eres…?

heyxkaden:

Por más que lo intentara una y mil veces, no podía borrar la voz de su madre dentro de su cabeza. “Kaden, quiero que me prometas que usarás ese traje tan bonito que te he regalado para el banquete. Nada de jeans ni chaquetas, ¿escuchaste?” Y el se lo había prometido bajo pacto de fuego y aunque ella ahora no estuviera aquí, se sentiría muy culpable si no lo usaba. A la mierda. Se calzó el traje pero eso sí, no hizo mucho con su rebelde cabello.

Una vez que llegó al lugar donde se realizaría el banquete, trató de no pensar en sus emociones. Esto iba a terminar rápido y le importaba una mierda con quien lo emparejasen. Total, él veía mal todo ese asunto así que ¿por qué se preocuparía? Los meseros pasaban a cada rato por su lado así que no dudó en tomar unas ¿dos? ¿tres? copas. Vio a una de las personas con las que compartía “habitat” en una silla cerca de una de las mesas y no dudó en sentársele al lado y poner una silla frente a él y así poder recargar sus pies.Pero miren a quien tenemos aquí… ¿Por qué no estás sociabilizando con la gente?— tomó otra copa del mesero que pasó a su lado, esta vez. Era un poco hipócrita de su parte ya que él tampoco quería sociabilizar allí. Después de todo, el lugar estaba lleno de estafadores vestidos de traje y corbata.

image

Llevaba largo rato allí, sentada sola y tomando en silencio. No tenía ganas de hablar con nadie en especial, y sus tacones no eran lo suficientemente cómodos como para ir a caminar por todas partes. Demasiadas emociones invadían su mente en esos momentos, por lo cual se encontraba bastante abrumada, y tardó varios segundos en comprender que el muchacho hablaba con ella—. ¿Yo? Uh… ¿Por qué no lo estás haciendo tú? —inquirió alzando una ceja, tratando de zafar de su pregunta. Dio un sorbo a su bebida y bajo la mirada, aún tímida y algo intimidada por la multitud de gente—. Soy Adina, por cierto —se presentó en murmuro.

a-azim:

Cuando leyó la carta supo que todo se hacía cada vez más real, el banquete estaba ahí, unas cuantas horas más y conocería a su “alma gemela”, mentía si decía que no estaba nervioso. Una vez en el Ayuntamiento prefería ir de un lado a otro. Quizás no tenía porque hacer tanto alboroto, pensara lo que pensara e hiciera lo que hiciera, ellos elegirían sin preguntar. Azim huía de cualquier funcionario de su distrito cada que tenía la oportunidad, tomó una copa de champaña que llevaban los camareros cuando vislumbro que uno de ellos le llamaba, para hacer caso omiso se giró y hablo con la primera persona que había cerca. — Me pregunto que harán de comer, ¿habrá que esperar mucho? — preguntó para hacer conversación, tomando un sorbo de su copa. — Uh-uh, ¿quieres una? — se refería a la copa.

image

Apenas terminó de leer la carta, la emoción invadió su cuerpo. Lo cual era algo extraño, ya que había pasado los últimos meses en su distrito preparándose para aquél momento. Sin embargo, estaba hecha un manojo de emociones. Al llegar al lugar, no hizo más que quedarse en un rincón, pues no podía negarlo, se encontraba bastante asustada. Se encontraba jugando con sus pies, cuando sus pensamientos se vieron interrumpidos por una voz masculina—. ¿Hmm? Oh, no, no lo creo; probablemente en un rato ya la servirán —replicó, encogiéndose de hombros. Al oír su pregunta, bajó la mirada hacia su copa—. ¿Qué es?